consumismo masivo

Los plásticos que nos comemos

Maite Pelayo Blas

LOS PLÁSTICOS QUE NOS COMEMOS

Los residuos plásticos son un problema global de gran impacto medioambiental que afecta a nuestra salud y requiere corresponsabilidad colectiva 

Los plásticos están presentes en nuestras vidas, en objetos de uso cotidiano, en la ropa de fibras sintéticas, en las artes de pesca, en las bolsas, cubiertos, vasos y platos desechables, en globos, neumáticos, en algunos cosméticos… Están en el aire, en el agua, en el mar, en los alimentos… un material muy difícil de eliminar del entorno, un residuo que tiene una vida muy larga y que se va fragmentando en trozos cada vez más pequeños hasta hacerse prácticamente invisible permaneciendo durante cientos de años

La “era del plástico”

La alerta saltó hace unos años cuando una investigación de Orb Media advirtió de que fragmentos muy pequeños de plásticos estaban presentes en el agua del grifo de todo el mundo. Desde entonces, múltiples estudios han corroborado una realidad alarmante: vivimos en la “era del plástico”, miramos alrededor y realmente estamos rodeados de plástico que vemos y también que no vemos, un material que, además, aún se recicla poco, eso en el caso de que sea reciclable. 

Más de 400 millones de toneladas de plástico se producen en el mundo cada año, de las cuales menos del 10% se recicla. Alrededor de 11 millones de toneladas acaban cada año en lagos, ríos y mares, lo cual equivale aproximadamente al peso de 2.200 torres Eiffel juntas, según Naciones Unidas (2025). Y ese plástico no desaparece, sino que se desintegra en partículas pequeñísimas que se introducen en el medio ambiente a nivel global y se extienden en toda la cadena alimentaria desde el agua al aire y a los alimentos afectando a la salud del planeta, de los animales y de las personas. 

Los microplásticos, pequeñas partículas de plástico del tamaño de una milésima de milímetro llegan a los alimentos, el agua y el aire. Se calcula, según esas mismas fuentes oficiales, que cada habitante del planeta consume más de 50.000 partículas de plástico al año, y muchas más si se tiene en cuenta la inhalación. 

Respecto a las fuentes de esos microplásticos es sorprendente ver que aunque pensamos en objetos de plástico, como por ejemplo bolsas o envases, se ha visto que las fibras de la ropa al lavado incluso la fricción del uso de los neumáticos pueden desprender gran cantidad de partículas de plástico al medio ambiente.

Goazen Up Arrigunaga

Impacto en el medio ambiente y en nuestra salud

Una lavadora puede liberar hasta 700.000 microfibras en cada lavado. Ese agua va a los sistemas de depuración pero los fragmentos son tan pequeños que los sistemas de filtrado no los eliminan y acaban en ríos, pantanos y océanos… También los microplásticos generados por los neumáticos son arrastrados por las lluvias y terminan en el mar, las redes y artes de pesca fragmentadas, las aguas residuales…¡el mar es el gran receptor de residuos plásticos afectando a su flora y fauna con un enorme impacto en los ecosistemas oceánicos!

Una vez que están en el mar, el plancton y los organismos filtradores, como los mejillones, al filtrar tantos litros de agua, concentran los microplásticos en sus organismos sin eliminarlos de tal manera que el pez grande va comiéndose al chico y va cada vez concentrando más esos microplásticos que finalmente acaban en nuestro plato. 

Porque precisamente son los seres marinos de los que también nos alimentamos los que están mostrando mayor nivel de concentración de microplásticos. Pero no solo ellos, alimentos como la sal, la miel, el té o el arroz han resultado tener gran cantidad de estos contaminantes. 

Las investigaciones han demostrado la presencia de micro y nanoplásticos (partículas aún más pequeñas) en nuestros órganos incluidos nuestros pulmones y el cerebro.

Realmente no se conoce todavía el alcance del plástico que estamos consumiendo y lo que preocupa, no sólo ese plástico como material que sí puede llegar a tener productos nocivos para la salud, sino que además tiene la capacidad de absorber, es decir de pegar otras sustancias químicas que pueden estar en el medioambiente como contaminantes persistentes nocivos para la salud y de actuar como una especie de caballo de Troya introduciéndose en nuestro organismo. El problema es realmente muy complejo.

De ahí que sea tan importante eliminarlo del medio marino, cuando aún es visible, evitando así que se fragmente y pase a formar parte de los ecosistemas retirando todo el plástico que podamos en nuestros paseos por la playa o el monte y, desde luego, cambiando algunos hábitos cotidianos. 

Lo que podemos hacer

Cambiar nuestra forma de consumo, reducir, reducir y reducir su uso : rechazarlos, no permitir la presencia de tantos plásticos en nuestra vida. Reutilizarlos y reciclar los plásticos…

  • La alimentación es un sector que utiliza muchísimos plásticos: 
  • Usar bolsas de tela si vamos a la compra
  • Comprar a granel evitando los alimentos sobreenvasados y plastificados. Gran parte del plástico fabricado se destina a envases alimentarios.
  • Utilizar botellas rellenables o beber agua del grifo.
  • Consumir alimentos locales y de temporada evitando los producidos en invernaderos.
  • Preferir el uso de plásticos biodegradables.
  • Reciclar los plásticos, aunque desgraciadamente las tasas de reciclaje siguen siendo bajas y su reciclado tiene aún muchas limitaciones económicas, logísticas y técnicas. 
  • El sector textil también es muy contaminante, utilizar prendas de materiales naturales como el algodón y no caer en la tentación del consumo impulsivo de ropa de usar y tirar. 
  • Paseos sin plástico: aprovechar los paseos por la playa para recoger plásticos cuando aún son visibles y retirarlos del entorno es una excelente forma de evitar que se fragmenten en el medio ambiente dañándolo de manera irreversible. La integración del deporte con la recogida de residuos se conoce como “plogging” : una disciplina nacida hace una década en Suecia que combina el deporte al aire libre, como correr o caminar, con la recogida de plásticos y basura del entorno. Esta práctica que fusiona plocka upp (recoger) y jogging (trotar), ideal para practicar en familia, es beneficiosa para la salud mientras cuida del medio ambiente.
Goazen Up Barrika

El futuro está en el ecodiseño

Además del uso de plásticos biodegradables  (se desintegran en pocos años en el medio ambiente) en sustitución de los convencionales es fundamental que se integre el fin de vida de estos materiales desde la propia concepción del producto. Esto implica priorizar la reutilización (envases retornables) y la durabilidad para minimizar residuos, además de reducir materia prima sin perder funcionalidad.

El ecodiseño también busca minimizar la liberación de microplásticos durante el uso por ejemplo evitando la liberación de microplásticos durante el uso y lavado de tejidos sintéticos.

Una sociedad más responsable con menor presencia de plásticos convencionales y con objetos diseñados desde el inicio para integrarse en ciclos de economía circular evitando la generación de residuos de larga duración es la mejor estrategia para conseguir a medio plazo un planeta más saludable libre de microplásticos. 

Macro, micro y nanoplásticos según su tamaño
Se trata de partículas muy pequeñas e incluso microscópicas que proceden, en parte, de la fragmentación de plásticos mayores visibles a simple vista. Por su difícil degradación, permanecen en el medio ambiente durante décadas incorporándose a la cadena alimentaria. Pueden introducirse en nuestro organismo mediante de los alimentos, pero también al inhalarlos o incluso a través de la piel.Aunque a menudo se habla, en general, de “microplásticos” (elegida palabra del año 2018) para englobarlos a todos, en realidad reciben diferentes nombres dependiendo de su tamaño:Macroplásticos: plásticos visibles con un tamaño superior a 5mm. Suelen tener origen en objetos grandes o en etapas iniciales de fragmentación.Microplásticos: fragmentos, fibras, esferas, gránulos, escamas… con tamaños entre 5 mm y una micra (0.001mm, es decir una milésima de milímetro). Nanoplásticos: fragmentos plásticos extremadamente pequeños, con un tamaño inferior a una micra del orden del nanómetro (millonésima de milímetro).La evidencia científica actual sobre la exposición y toxicidad de estos contaminantes es limitada aunque, según las últimas investigaciones, tendrían un triple efecto sobre la salud: como partículas físicas, como contaminantes químicos y como agentes microbiológicos por los posibles microorganismos que pueden proliferar en ellas.

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Filipinas: turismo masivo, expansión israelí y luchas locales 

Filipinas: turismo masivo, expansión israelí y luchas locales 

En septiembre de 2024 escribimos sobre el turismo masivo y las formas de viajar de manera sostenible. La idea de que “si no viajas, no tienes vacaciones” está tan extendida que, en cuanto hay un puente, muchas personas sienten la necesidad de desplazarse. Y así, destinos como el archipiélago de Filipinas se están llenando de visitantes —principalmente del norte global— en busca de playas de arena blanca, aguas transparentes, corales y tortugas marinas.

En este artículo analizamos cómo funciona el turismo masivo en dos islas: Boracay y Siargao. Veremos cómo se ha desarrollado, qué impactos genera y cómo se están organizando las comunidades locales. Finalmente reflexionaremos sobre qué es estar o ir de vacaciones. 

ISLA DE BORACAY: Del paraíso de arena blanca al colapso ambiental

Antes de 1970, Boracay era prácticamente desconocida más allá de Filipinas. Su popularidad explotó cuando empezó a aparecer en películas estadounidenses en los años 70 y 80, y poco después llegaron la electricidad, las construcciones y el auge del turismo masivo. Con el paso de las décadas, la isla se llenó de hoteles de lujo, bares, carreteras improvisadas y una población flotante que llegó a superar los dos millones de turistas en 2024.

Foto: Agenttravel. 

El problema: todo este crecimiento se hizo sin planificación. 

La falta de sistemas de tratamiento de aguas, la contaminación, los macro y microplásticos, el uso masivo de gasolina en las embarcaciones y la destrucción de los arrecifes transformaron el ecosistema de la isla. En 2018, Boracay tuvo que cerrar seis meses para su rehabilitación oficial debido a que se había convertido, en palabras del propio gobierno filipino, en un “pozo séptico”.

Sin embargo, muchas voces locales aseguran que el cierre favoreció a los grandes desarrollos turísticos. Pequeños negocios fueron expulsados para dar paso a infraestructuras orientadas al turismo internacional, como un nuevo aeropuerto y la construcción de un casino. Además, comunidades que tradicionalmente vivían en la costa fueron desplazadas al “mainland”, la isla de Panay. 

Resistencia local: “No to Boracay Bridge”

Hace 5 años que conocí a mi amiga Lizlit, ella es de Filipinas y nos conocimos en el máster que hicimos en la Universidad del País Vasco (EHU). Este año he tenido la oportunidad de ir a visitarla y así, poder transmitiros mis vivencias.

Hablando con personas locales, la mayoría destacaba los beneficios económicos del turismo: “sin turismo no tenemos dinero, y sin dinero no tenemos vida”. Aun así, observé un movimiento importante: en muchos barcos aparecía el cartel “No to Boracay Bridge”.

Este movimiento se opone a la construcción de un puente entre Boracay y la península de Malay, una obra que reduciría el transporte marítimo local —del que dependen cooperativas de barqueros y tricicleros— y transformaría la dinámica de la isla. 

fotografía de Reddit

La comunidad local Ati ha declarado que Boracay es su hogar ancestral y un lugar sagrado. Cada viaje en barco simboliza la conexión con su cultura. Temen que el puente no solo les quite su sustento, sino también parte de su identidad y dignidad. 

Locales se han organizado y finalmente parece que han conseguido que no se construya el puente ya que,  una resolución provincial publicada el 8 de octubre de 2025 advierte que el puente agravaría la contaminación, afectaría ecosistemas frágiles y perjudicaría las condiciones sociales y económicas de la población local.

ISLA DE SIARGAO: Retiro espiritual de soldados israelíes

La isla de Siargao ha sido históricamente famosa sobre todo por la comunidad surfista. Ha sido proclamada la capital del surf de Filipinas y es también el sitio con más turismo masivo del sur de Filipinas. Sin embargo, recientemente la isla se está volviendo el lugar de «descanso y recuperación» de soldados israelíes después del servicio militar y con depresión post guerra. 

Movimientos locales denuncian que esta llegada masiva está derivando en un proceso de colonialidad turística, con personas israelíes:

  • comprando terrenos
  • construyendo casas y escuelas privadas
  • organizando fiestas exclusivas
  • alterando ecosistemas frágiles

La situación se tensó cuando trabajadores y residentes empezaron a denunciar abusos por parte de turistas israelíes: comidas sin pagar, actitudes de superioridad, conflictos violentos e incluso agresiones. Estas denuncias —primero privadas— estallaron públicamente en redes locales y evidenciaron tensiones acumuladas: la dependencia económica del turismo, la desposesión de comunidades locales, la pérdida de acceso a playas, la priorización de negocios sobre residentes y la acumulación de basura. 

A esta preocupación se sumó un plan para construir un Chabad House, interpretado por parte de la población como un intento de crear un “Pequeño Israel” en Siargao.

Este contexto intensificó la solidaridad local con Palestina y alimentó una crítica más profunda al modelo de turismo masivo y el modelo extractivista como fenómeno colonial.

Organización comunitaria

Ante esta situación, la población local se está organizando.

Foto: Butalat (online media Philippines)

El colectivo Project Paradise Community, busca crear espacios de convivencia segura entre visitantes y residentes. Han implementado un sistema de QR para registrar quejas por comportamientos turísticos inapropiados. 

El 18 de septiembre de 2025 organizaron una manifestación en solidaridad con Palestina y en contra la proliferación de asentamientos israelíes, ante el riesgo de que se construya un chabad house. Podéis encontrar más información en el perfil de instagram de la artista local de Siargao Maria Tokong, cantante a la que quiero agradecer su activismo en redes he conocido a todas estas asociaciones y problemáticas de la isla de Siargao.

Foto: Ocean tribe Philippines.

Además del aspecto social, los movimientos locales denuncian el impacto del turismo masivo en los ecosistemas: embarcaciones que destruyen corales, residuos acumulados y pérdida de biodiversidad. El proyecto mencionado “project paradise community” junto con “ocean tribe philippines” organizan charlas de concienciación ambiental, e informan sobre formas de turismo sostenible como por ejemplo, proponen soluciones como zonas de fondeo con cuerdas para evitar que las anclas arrasen el fondo marino.

Me alegró especialmente encontrar el proyecto «Eco Hub Siargao» que organiza recogidas de basura en las playas dos veces al mes, y actividades de educación ambiental. Me recordó a Ola sin Plástico y a la importancia de la lucha ecofeminista colectiva  interconectada, donde cada colectivo aporta un pequeño gran gesto.

¿A qué llamamos vacaciones? 

Los casos de Boracay y Siargao muestran que el turismo masivo no es solo una cuestión de movilidad o descanso: es un fenómeno profundamente político, atravesado por desigualdades entre el norte y el sur global.

En ambas islas:

  • los ecosistemas están al límite
  • las comunidades locales pierden espacios, identidades y modos de vida
  • el turismo se convierte en un modelo extractivo similar a cualquier industria colonial. 

Quizá la pregunta no sea “¿A dónde vamos de vacaciones?”, sino: 

¿Podemos imaginar unas vacaciones que no se construyan sobre la destrucción de la vida de otras personas y ecosistemas?

En un mundo atravesado por desigualdades, viajar debería ser un acto consciente, no una huida. Y quizá una de las formas más radicales de resistencia sea recuperar la idea de que descansar también puede significar quedarse, cuidar, tejer redes y defender los territorios —los propios y los ajenos. La organización comunitaria en Filipinas nos recuerda que siempre hay alternativas: redes, resistencias y formas de habitar que ponen la vida —humana y no humana— en el centro.

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La pesca fantasma: el verdadero terror de los mares

La pesca fantasma: el verdadero terror de los mares

Imagina lo siguiente: un pequeño barco, una persona pescadora con su red, y al día siguiente… parte de esa red ha desaparecido o se ha enganchado en el fondo del mar. Esa red que se perdió no desaparece por arte de magia: se queda en el agua, flotando o entre las piedras, atrapando peces, tortugas, aves marinas, entre otras especies. Esa es una red fantasma: un instrumento de pesca abandonado, perdido o descartado que sigue causando problemas en el mar.

Aunque muchas veces pensamos en la gran pesca cuando hablamos de contaminación por plásticos o material perdido, la pesca artesanal —aquella que realizan embarcaciones pequeñas, de bajo coste y cerca de la costa— también tiene su parte de responsabilidad. Y no por ser pequeña deja de generar un impacto importante.

¿Qué papel juega la pesca artesanal en este asunto?


Cuando una embarcación pequeña sale al mar con sus redes, trampas y anzuelos, la escala es mucho menor que la de los grandes buques, pero los riesgos siguen presentes. Las redes pueden perderse fácilmente por una boya suelta, un anclaje flojo, un enganche con las rocas o una tormenta inesperada, y muchas veces no hay una forma sencilla de recuperarlas. Tirarlas al mar o no preocuparse por rescatarlas acaba siendo la opción más rápida, y con el tiempo esas pequeñas pérdidas, repetidas por muchas embarcaciones, se acumulan y se transforman en un problema enorme: trozos de red, nailon y restos plásticos que se convierten en trampas acuáticas y que, poco a poco, se degradan hasta transformarse en microplásticos.

¿Qué efectos tienen estas redes fantasma en el mar y en nosotras y nosotros?


Las redes de pesca y los restos que quedan en el mar (trozos de nailon, anzuelos, boyas, cabos…), a pesar de ya no ser utilizados, siguen haciendo lo que fueron creados para hacer: atrapar. Una red perdida no deja de pescar por estar abandonada. Al contrario, puede seguir capturando peces, tortugas, delfines, aves marinas o incluso focas durante meses o años, en un proceso conocido como ghost fishing. Lo más triste es que esos animales quedan atrapados sin posibilidad de escapar, y la red continúa su ciclo, enredándose en otros organismos o desplazándose con las corrientes para repetir la historia en otro lugar.

Además, el daño no termina ahí. Cuando estas redes se asientan sobre los fondos marinos, aplastan corales, cubren praderas de posidonia y bloquean el paso de la luz, impidiendo que la vida marina crezca y se desarrolle. Con el tiempo, las fibras de plástico se van rompiendo en fragmentos cada vez más pequeños, hasta transformarse en microplásticos que se mezclan con el plancton y se cuelan en la cadena alimentaria. Así, lo que empezó como una red abandonada termina en el estómago de un pez y, con el tiempo, puede llegar también a nuestra alimentación.

Un estudio publicado en Marine Pollution Bulletin (Richardson, 2021) indica que más del 45 % de los macroplásticos que flotan en el océano proceden directamente de instrumentos de pesca perdidos o abandonados. Es decir, casi la mitad de la gran basura plástica que flota ahí fuera nació en cubierta.

Y si miramos más de cerca, el problema no se limita a las grandes redes. Los cabos de amarre, los restos de sedal o incluso los pequeños trozos de espuma que se desprenden de las boyas también terminan formando parte del paisaje submarino. Cada trozo libera microfibras sintéticas que no desaparecen nunca y que pueden ser ingeridas por peces, crustáceos y moluscos. Algunos estudios recientes han encontrado microplásticos en el 100 % de las muestras de mejillones y ostras analizadas en costas europeas. Es decir, el problema ya no está “allá abajo”: está también en nuestros platos.

En el fondo, lo que dejan las redes y los residuos de pesca es una especie de contaminación silenciosa y persistente. No se ve desde la orilla (aunque en nuestras limpiezas de playas se recoge gran cantidad), pero transforma los ecosistemas poco a poco, volviendo el mar más pobre y menos vivo. Por eso, cada red recuperada, cada trozo de cabo retirado o cada esfuerzo por reducir el uso de plásticos en la pesca es una pequeña victoria. Porque el mar, si le damos un respiro, tiene una increíble capacidad de regenerarse. Y si empezamos a cuidar lo que dejamos en él, aún podemos devolverle algo de lo que nos da cada día.

En resumen…


No se trata de culpar a las personas pescadoras artesanales, sino de reconocer que cada pequeña red perdida suma, y que la contaminación por plásticos y residuos de pesca no es solo cosa de grandes barcos. Si queremos que nuestras costas, nuestras olas, nuestros mares —y nuestras playas— sigan estando limpias y vivas, todas las personas tenemos que poner de nuestra parte: quienes pescan, buceadoras y buceadores, ciudadanía, voluntariado y asociaciones.

Así que la próxima vez que veas una red vieja en el puerto o que hables con alguien que pesca cerca de la costa, plantéate esto: ¿cómo podría haberse evitado esa red perdida? ¿Qué pequeño cambio podemos hacer mañana? Porque esos pequeños cambios, multiplicados por muchas embarcaciones, muchas personas y muchas playas… pueden marcar la diferencia.

Para más información acerca de los microplásticos, no dejes de visitar nuestro artículo “Microplásticos: un macroproblema.”

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Costumbres poco sostenibles

COSTUMBRES POCO SOSTENIBLES

Introducción

Con frecuencia creemos que lo que hacen los demás es lo más acertado, que las costumbres de otros países que se suponen que están “más avanzados” son dignas de imitar. Sin embargo, no está de más pararse un momento y analizar si de verdad imitar y hacer lo que se hace en estos países es lo más inteligente…

El pasado mes de Julio he tenido el privilegio de viajar a Canadá, un país alucinante, se supone que en primera línea en cuanto a calidad y estilo de vida. Este país de Norteamérica comparte muchas similitudes con su país vecino, Estados Unidos. Uno de ellas es la ingente cantidad de plástico y otros materiales de un solo uso….

Peyto lake

            UNA COSTUMBRE QUE NO LE SALE NADA BARATA AL PLANETA

Creo que en Canadá tienen un problema muy grande con los plásticos de un solo uso en la hostelería. Cuando vas a una cafetería, bar o restaurante es muy común que te sirvan en vasos de plástico u otro material similar de un solo uso. El comer y beber por la calle allí es toda una religión. No llego a comprender cómo a alguien le puede resultar relajante tomarse un café mientras va por la calle lloviendo a la vez que intenta hablar por teléfono con el paraguas en la mano y a su vez va de tienda en tienda…

Tampoco entiendo cómo les puede sentar bien tomarse un café mientras están en atracciones naturales subiendo cuestas; se ve que están muy preparados para beber y subir cuestas a la vez sin cansarse demasiado…

Si decides tomar un café en la cafetería tienes que avisar con antelación de que quieres una taza “de verdad”. Te mirarán con cara de pocos amigos y después tendrás que remover el azúcar con una palito o cuchara de plástico que encontrarás al otro lado del mostrador.

El plástico está muy presente debido a su comodidad. No hace falta lavarlo, simplemente lo tiras en la bolsa de reciclaje y listo. ¿Pero realmente todo ese plástico que se tira se recicla? Nunca lo sabremos…Esto me lleva a pensar que igual merece más la pena utilizar otros recipientes reutilizables no? Por muchos motivos:

-Nadie nos va a asegurar que todo el plástico de un solo uso que se utiliza se recicla.

-La mayor parte de las bebidas en plástico o cartón saben peor que en otra clase de materiales

-Corremos el riesgo de estar ingiriendo microplásticos

-……..

      IMPORTANDO COSTUMBRES

Como todo en la vida, hay ciertas costumbres de otros países que son dignas de imitar y llevarlas a nuestro día a día  ; pero otras no…

Por desgracia, estoy viendo en mi propio país que cada vez se va instaurando más la cultura del plástico y productos de un solo uso en algunos sectores como en la hostelería. Aunque es verdad que hay una mayor conciencia sobre el uso de los mismos hay algunos sectores que van hacia atrás en este sentido.

Esto pasa sobre todo en “las cadenas” de restaurantes y cafeterías donde parece que es “cool” aun tomándolo en el propio establecimiento, servirte un “smoothie” en una vaso de plástico con tapa de plástico y pajita o incluso que te pongan cubiertos de plástico (no lo podía creer pero sí, me ha pasado aquí). ¿De verdad que esto es un avance de la sociedad? Claro, para estas cadenas será un ahorro de agua o de tiempo fregando pero ¿merece la pena? En una sociedad donde algunas voces clamamos por intentar disminuir lo máximo posible los productos de un solo uso hay algun@s que parece que no se enteran de qué va el asunto…. Y lo peor es que creemos que esto es un adelanto porque tomamos a estos países como referencia cuando la realidad es que están a años luz de ser países sostenibles comprometidos con el futuro de del planeta y las personas que habitan en él.

Cafetería en Calgary

ALGUNOS EJEMPLOS

Nuestros vecinos norteamericanos son un buen ejemplo de consumo masivo de plástico y de plásticos o producto de un solo uso. 

En Canadá se intentó hace unos años aprobar una ley para prohibir los plásticos de un solo uso pero esta ley fue anulada por un tribunal tras considerar que esta política es “irrazonable e inconstitucional”. La primera ministra de la provincia Canadiense de Alberta en 2023, fecha en la que se produjo el fallo, indica que la prohibición tendría “consecuencias de amplio alcance para los intereses económicos de Alberta”. 

El tema aún no están zanjado.

Por otro lado, China es el mayor productor y consumidor mundial de plástico y por ende el más contaminante.

Los países del sudeste asiático son a menudo los receptores de mucha de la basura plástica que se produce en el mundo y son a la vez grandes consumidores del mismo con un gran problema a la hora del reciclaje y la eliminación del plástico.

DENUNCIA Y CONCIENCIACIÓN

A través de este artículo simplemente quiero hacer una reflexión sobre nuestros hábitos de consumo. A menudo creemos que lo que hace el vecino es mejor y más moderno y cool que lo que hacemos en nuestra comunidad o país pero estaría bien pararnos a reflexionar si de verdad estas costumbres y hábitos son una buena idea a imitar o hay otras opciones o también puede darse el caso que nosotr@s estemos haciendo lo correcto… Al fin y al cabo, tomarse una taza de café en una taza “de verdad “ será más simple que tomarlo en un vaso de un solo uso por la calle pero también te sabrá mil veces más rico.

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6 documentales para pensar

6 DOCUMENTALES PARA PENSAR

Introducción

¿Es mejor vivir en la ignorancia? Es una pregunta que frecuentemente nos hacemos al darnos cuenta de que muchas veces el mundo no es lugar muy amigable para vivir. De lo que no somos conscientes es de que muchas de las situaciones que preferimos ignorar o no saber sobre ellas realmente las hemos creado o inducido nosotr@s mism@s.

Estas últimas semanas he estado viendo varios documentales sobre medio ambiente, plásticos… en cada uno de ellos una parte de mí ha querido borrar de mi mente ciertos detalles, otras veces me he revuelto entera, en otros se me han quitado las ganas de comprar ciertos productos… y en todos me ha surgido la pregunta que he formulado al principio.

Después, analizando lo visto he llegado a la conclusión que vivir en la ignorancia negando la realidad solo nos convierte en seres mediocres viviendo en un mundo que creemos infinito cuando la realidad es otra.

¿Te atreves a ver alguno de estos documentales y pensar por ti mism@?


COMPRAR,TIRAR,COMPRAR (2010)

Este documental lo podemos ver en Rtve Play. Nos habla sobre la obsolescencia programada y de cómo comenzó esta idea a principios del siglo pasado fabricando bombillas cada vez menos duraderas. También las medias que llevaban nuestras abuelas pasaron de durarles casi toda una vida a tener que cambiarlas a menudo. Todo un negocio donde los importante es que la economía crezca y crezca en un mundo finito.

Asimismo, también nos habla sobre los aparatos electrónicos que son enviados a países como Ghana para repararlos (o eso dicen) pero la realidad es que más del 80% no se puede reparar. Aquí tienes el enlace.


THE STORY OF PLASTIC (2019)

Como su propio nombre indica, este documental nos habla sobre cómo empezó el plástico: desde cuándo se fabrica, por qué… en general todo el proceso

En él podemos viajar a diferentes partes del mundo y ver cómo está afectando el plástico.

Delhi: Un basurero que hace que la esperanza de vida se reduzca entre 15 y 20 años a causa de una incineradora.

Manila: Toneladas de plástico que llegan desde el mar. Pescadores que pescan más plástico que peces

China: una planta de reciclaje de plástico en la que el proceso de reciclaje es más tóxico que el propio plástico.

Nos cuentan el problema tan grande que existe en torno al embalaje. Además, según este documental solo el 2% del plástico es reciclado de manera efectiva, es decir, se convierte en algo útil. Aquí tienes acceso al documental.


EL MITO DEL RECICLAJE (2021)

Documental que se ha emitido en “la noche temática” de la 2. También lo podemos encontrar en Rtve Play.

En él se nos cuenta que la mayor parte de los envases están hechos realmente de material no reciclable. Nos da datos alarmantes como que solo el 2% del plástico se recicla. El resto se incinera.

Nos habla de un tipo de energía renovable, la energía geotérmica. Pero pone el foco en las emisiones que genera esta energía.

También nos cuenta una iniciativa de la empresa Terracycle en la que ciudadanos de todo el mundo colaboran a la hora de recoger envases de su comunidad para que esta empresa los recicle pero la realidad es que muchos de ellos acaban en vertederos ilegales de Turquía, Bulgaria… Da mucha pena ver la cara de estas personas que se encargan de ayudar de manera desinteresada al enterarse… Aquí tienes el documental.

Fotografía del documental

SEASPIRACY (2021)

Este documental lo podemos ver en Netflix.

Nos habla de la sobrepesca y de la contaminación de los océanos debido al plástico.

Un chico llamado Ali es el protagonista y director. Nos cuenta cómo está afectando a la biodiversidad de ciertas zonas la caza de delfines para venderlos a parques acuáticos y también la caza furtiva de cetáceos.

Según Ali, la sobrepesca es un problema a escala global a corto y largo plazo.

También nos habla sobre la Pesca Incidental; esas capturas que se producen de manera involuntaria cuando se está tratando de pescar otras especies. Aquí tienes más información del documental.


SLAY (2022)

Documental de Prime Video donde la cineasta Rebecca Cappelli viaja alrededor del mundo para investigar sobre el comercio de pieles. En su viaje descubre cómo alrededor de 2500 millones de animales son asesinados en nombre de la moda cada año. Capelli nos muestra cómo en algunos lugares existen granjas exclusivamente para este negocio y cómo muchas marcas de lujo se lucran con ello.

También se nos muestra cómo de contaminante puede llegar a ser la fabricación de este tipo de prendas.

El documental se centra en el cuero, que no solo se limita a las vacas; también se matan cerdos, canguros, búfalos e incluso caimanes y serpientes…


PLASTIC PEOPLE (2024)

Debo admitir que este documental no he conseguido verlo pero he estado leyendo sobre él y creo que es muy interesante. Nos habla sobre los microplásticos y su impacto en el aire, los alimentos y por tanto en el ser humano. Aborda la importancia de reducir el consumo de plásticos en nuestro día a día ya que estos terminan a través de los microplásticos en nuestros sistema digestivo y hormonal produciendo enfermedades como la diabetes, el cáncer e incluso infertilidad.

También nos explica la estrecha relación entre las compañías petroleras y la industria del plástico con un enfoque crítico pero revelador. Más información.


CONCLUSIÓN


Lo cierto es que se vive mejor en la ignorancia pero… ¿realmente queremos dejar un futuro aún más desolador para las próximas generaciones? Y lo que es aún peor..¿vamos a seguir dejando que situaciones como las que suceden en estos documentales sigan pasando en la actualidad? ¿Tan poco valoramos a nuestros vecin@s o incluso a nosotr@s mism@s? El futuro ya está aquí así que todo lo que podamos cambiar no solo repercutirá en nuestr@s niet@s sino también en nosotr@s mism@s.

Te animo a ver estos documentales y otros muchos que hay para ir desmontando mitos e intentar mejorar nuestra vida y la de nuestro planeta. Aquí tienes el enlace a otras recomendaciones que os hicimos hace años.


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vacaciones entre plástico: Vietnam

VACACIONES ENTRE PLÁSTICO: VIETNAM


INTRODUCCIÓN

Os voy a hablar del problema del plástico en un país concreto. El pasado mes de Noviembre visité unos de los países que tenía pendiente en mi larga lista de países para ver al menos una vez en la vida: Vietnam.

Desde hace unos años el sudeste asiático había llamado mi atención por diferentes aspectos. Me interesaba mucho conocer la cultura y hacerme una idea de cómo viven sus gentes. Se necesitan muchos días, semanas o incluso meses o años para poder comprender y entender la manera de vivir de otros países. Estando solo 10 días es muy complicado pero más o menos te puedes hacer una idea.

Recomendaría ir a Vietnam a todo el mundo, nosotros elegimos ir al norte por el poco tiempo que disponíamos. Me pareció un país muy diferente al nuestro, con unas costumbres completamente distintas y muy muy bonito. Yo creo que es más bonito de lo que podemos ver. Por desgracia está muy descuidado (supongo que por un tema de recursos económicos); y esa belleza tienes que imaginártela debajo de plástico… Por cada rincón puedes encontrar una bolsa, una botella, un envoltorio de comida….

Como esto es Ola sin Plástico os podéis imaginar sobre qué va a tratar este artículo, ¿verdad?


DEMASIADO PLÁSTICO EN EL SUDESTE ASIÁTICO

Aproximadamente la mitad de los residuos plásticos de Europa se exportan a varios países del sur global, entre ellos Vietnam. Esto es debido a que es más fácil cruzar medio mundo que procesarlos en casa.. Uno de estos países era China, pero desde el año 2018 ha prohibido esta importación para “proteger los intereses ambientales de China y la salud de las personas”.

Algunos países del sudeste asiático y Hong Kong son los principales puertos a los que se dirigen estos contenedores de residuos plásticos, que en su mayoría transitan por vía marítima.

La UE en su conjunto genera más de 2000 millones de toneladas de residuos al año de los cuales 95 millones son considerados peligrosos. En teoría son los propios países de la unión europea los que tendrían que lidiar con estos residuos. Al parecer entre un 15% y un 30% del total de sus envíos de residuos son ilegales.

Más de la mitad de la contaminación plástica que proviene de tierra firme en nuestros océanos es debida 5 países. Cuatro de ellos se encuentran en el sudeste asiático.

Un equipo de investigación de la universidad de Utrecht visitó Minh Khai Craft Village, el centro de reciclaje más grande de Vietnam, para seguir la pista del plástico europeo que supuestamente se reciclaba allí. Observaron a personas cocinando, comiendo y viviendo dentro de este recinto rodeada de los vapores nocivos del plástico derretido. La conclusión a la que se llegó fue que aunque se tratara de una planta de reciclaje, esta causaba daños a las personas que estaban allí además de al medio ambiente debido a estos vapores. Por lo que no se estaba poniendo solución al problema.

Imagen de un río en Mai Chau (Vietnam)


RECICLAJE EN VIETNAM

El gobierno de Vietnam prevé convertir residuos en recursos para el desarrollo sostenible del país. Como la industria del reciclaje en Vietnam es relativamente nueva el gobierno debe implementar políticas de apoyo e incentivos para alentar a más empresas a participar en este sector. También se necesitaría hacer una profunda reflexión y un cambio de hábitos en los y las consumidoras.

En una de nuestras excursiones con guía vietnamita (una experiencia que recomiendo a todo el mundo), al preguntarle sobre los envases que había tirados por el suelo, Gam nos explicó que la gente local no tiene “conciencia” de reciclar ni de tirar muchas veces lo que le sobra a la basura. De hecho yo en Vietnam no vi papeleras, ni contenedores… En la mayoría de los lugares que visitamos amontonaban la basura en bolsas y después lo que creo que son los basureros se la llevaban. En algunos sitios vimos muchas botellas de plástico juntas, lo que me hace suponer que las separarían para reciclarlas o al menos esa era la idea.

El 1 de enero de 2024 entró en vigor la Ley de Protección Ambiental en la cual los productores e importadores tienen dos responsabilidades adicionales: reciclar productos y envases y recoger y tratar los residuos.

Según datos oficiales el índice de consumo de plástico per cápita de Vietnam no ha hecho más que aumentar pasando de los 3.8 kg por año y persona en 1990 a 41 en 2015 a actualmente sería de unos 54 kg. En una encuesta realizada en 2019 por WWF-Vietnam encontró que en las cuidades de Ho ChiMinh y Hanoi solo el 31% de las familias separa la basura y el 55% de los recolectores la clasifica.


MI EXPERIENCIA EN VIETNAM

Como ya he comentado en la introducción Vietnam es un país precioso pero con un problema muy importante en cuanto al uso de plástico.

El 90% o más de las bebidas que nos servían era en vasos de plástico con su correspondiente pajita, también de plástico. Yo les intentaba decir al pedir que no quería pajita pero creo que ninguna de las veces tuve éxito. Me llamó mucho la atención el uso desmesurado que se hacía de los plásticos de un solo uso tanto en bares, restaurantes como en las tiendas. En todas te daban bolsas de plástico.

Ya he comentado unas líneas atrás la falta de papeleras en todos los lugares que visitamos. Cualquier desecho lo guardábamos y lo tirábamos en la papelera del alojamiento. Me imagino que muchos turistas tirarán sus desechos al suelo tal y como nos explicó Gam que hacían los locales. Así que por cada rincón, miraras donde miraras siempre había una botella de plástico, un envoltorio de algún alimento…Una pena, la verdad.

Por su puesto que tampoco había fuentes, aunque esto tiene más sentido; el agua siempre la bebíamos embotellada. Yo en este punto lo pasaba mal porque siempre intento por todos los medios evitar las botellas de plástico pero en este caso era inevitable.

HALONG BAY

Hay un lugar mágico en Vietnam llamado “ La bahía de Halong”. Son un conjunto de Islotes de diferentes tamaños que se esparcen por una amplia bahía. En Vietnam saben cómo sacarle partido a sus maravillas naturales pero esta en particular creo que está demasiado masificada de turistas. Este problema de masificación tiene como consecuencia un aumento de basura en este lugar tan impresionante. Nosotros hicimos una noche en un crucero, como suele ser lo habitual. Cuando mirabas al agua, veías plástico de diferentes tamaños y formas flotando..En nuestro barco pusieron un tobogán gigante para tirarte por él directamente al agua pero nosotros nos abstuvimos de probarlo debido a la suciedad del agua.

Un artículo publicado en el año 2019 hablaba sobre un novedoso programa para prohibir el uso de botellas y bolsas de plástico a los turistas pero 5 años después la realidad es que se sigue haciendo. En la terminal de cruceros hay un cartel sobre el uso de plásticos de un solo uso pero en el crucero nos daban las botellas de agua que pedíamos…

Todo esto, unido a la construcción de hoteles de lujo y miles de casa nuevas en la zona donde zarpan los cruceros está dañando seriamente el ecosistema.

Se calcula que hace unos años había unos 234 tipos de corales en la bahía y ahora quedan cerca de la mitad.

Imagen de la Bahía de Halong (Vietnam)


CONCLUSIÓN

Creo que como turistas que visitamos ciertas zonas poco podemos hacer si el país en cuestión no tiene una política clara sobre reducir residuos e incluso sus habitantes tampoco tienen la cultura del reciclaje o de utilizar menos plástico…Pero de lo que sí que somos es responsables es de nuestros propios actos, y aunque sea complicado por falta de papeleras u otros recursos, es nuestra responsabilidad intentar que nuestro paso por estos países no sea un suma y sigue a la acumulación de tanto residuo perjudicial. Muchas veces las acciones son contagiosas y si una persona ve a otra teniendo una actitud amable con el medio ambiente puede que lo imite.

Vale la pena intentarlo para poder seguir visitando estos países tan maravillosos. Aquí tienes un vídeo de cómo llevar un neceser de viaje sin plásticos.

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